Es muy probable que en tu carrera como diseñador te encuentres con clientes que se empecinan por volverte loco. Para evitar que esto suceda lo más importante es mantener una buena comunicación. A continuación te dejamos 8 consejos para evitar malos entendidos y garantizar un trabajo exitoso.

Eres un artista, no un obrero
Explícale a tu cliente desde un principio que lo que haces es trabajo creativo. Cuéntale que los diseñadores necesitan tener talento, aptitudes y experiencia para poder hacer trabajos de buena calidad.
Es decir, ningún paciente le dice a un médico cómo hacer su trabajo, porque la gente sabe que los médicos saben mucho más que ellos acerca de la salud. Debería suceder lo mismo con un diseñador. Sólo porque los clientes saben que el azul y el rojo mezclados hacen un violeta no los hace expertos en el asunto.
Haz saber a tus clientes que el trabajo del diseñador no es fácil. Que por más que pidas feedback, tú eres el experto y sólo crearás lo que consideras mejor para el producto final, pese a que no esté de acuerdo.
Tú eres el experto, no ellos
Tienes los conocimientos, no les des la posibilidad a los clientes de dudar sobre tus habilidades.
Establece desde el principio quién es el experto, pero ten cuidado de cómo lo dices. No es la idea sonar arrogante o mal educado.
Trata de explicar las razones por las cuales tomas las decisiones de diseño. El cliente notará que tus trabajos mantienen un objetivo claro y tendrán confianza en lo que estás haciendo. Puedes valerte de datos, libros de diseño o estadísticas para validar tus ideas.
También transmitirás confianza llegando temprano a las reuniones, correctamente vestido, siendo oranizado, escribiendo profesionalmente y obviamente, cumpliendo con los plazos.
Haz lo necesario para ser tomado en serio por tu cliente y verás cómo respetaran tus decisiones y trabajos.
El feedback se considera, las imposiciones no son aceptadas
El feedback siempre debería ser aceptado y considerado, porque siempre es posible que a otro le surjan buenas ideas.
Hay una amplia diferencia entre lo que es feedback y lo que es una imposición. Si el cliente comienza a limitarte con sus ideas de cómo hacer el trabajo, deberías frenarlo y explicarle qué es lo que estás haciendo.
Hazlo sentir seguro de que el resultado final va a ser mejor que el que él espera, porque tú eres experto del diseño.
Tomate el tiempo de escuchar las preguntas de los clients y respondelas cordialmente y lo más preciso posible.
Deja en claro desde un comienzo que el feedback es bienvenido, pero que será tu decisión cómo ser verá el trabajo final
La comunicación es crucial
Es importante mantener una buena relación con el cliente tanto durante la creación del producto como después de terminado el trabajo. Mantener una relación “cercana” te permitirá entender más aún los gustos e intereses de tu cliente.
Evita aparecer tan sólo en las fechas de entrega de borradores. Si te involucras con él, le haras sentir que es parte del proyecto y de las decisiones –aunque en realidad no sea asi.
Lo impreso no se ve como lo web
Existe esa idea errónea de la gente que cree que lo que se ve en la web se ve igual cuando se imprime. Quizas te pidan un website que se parezca a un brochure… es importante tomarse el tiempo de explicarle a los clientes que son dos cosas diferentes.
Ponte en el rol de experto una vez más, y encuentra la manera más clara de hacerle saber al cliente cuáles son las diferencias. No sólo hará más amena la relación sino que aumentaras su confianza.
“Un pequeño cambio final”, no existe.
Probablemente hayas escuchado esta frase muchas veces. Suele surgir a último momento, a pocas horas de la entrega final, y afecta a todo el proceso (incluyendo tu capacidad de entregar cosas a tiempo). Incluso el cambio que parece más sencillo requeire de una modificación inmensa.
Habla con el cliente acerca de este tipo de “clausulas”. Deja acentado desde el principio que las revisiones llevan mucho trabajo y no pueden hacerse porque sí.
Fija fechas de entrega razonables
Todos los clients quieren ver el trabajo terminado lo antes posible. Pero sucede que muchos no tienen noción del tiempo que puede llevar el proceso.
Una Buena forma de explicarle al cliente que no eres “Flash” es entregándole un cronograma de trabajo para que sepa qué actividades haces al día y cuánto de tu tiempo consumen.
Además, haciendo esto existe la probabilidad de que termines tu trabajo antes y que el cliente esté sumamente satisfecho con tu rendimiento
El contrato no es un juego
Esto es un negocio serio, y el contrato que firmas con el cliente está hecho para ser respetado. Cuando algo no te guste, vuelve a leer el contrato y haz valer lo que firmaste!
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